Anna Yoga
El yoga de la alimentaciónProf. Agustina Borracini, Prof. Roxana Diez y Prof. Cristina Martinez
El Anna-Yoga es un término contemporáneo que entiende el yoga como una disciplina espiritual centrada en la relación con la comida su preparación y consumo.
Un sinónimo de la palabra anna es âhâra (comida o dieta). Las reglas dietéticas han jugado un importante papel en las prácticas yóguicas desde los primeros tiempos.
Así, en el Chândogya Upanishad (7.26.2) que data del octavo siglo A.C., se habla de la estrecha relación entre la pureza dietética y la pureza del ser. Un dicho de moda entre los modernos yoguis es: "eres lo que comes".
En el Taittirîya Upanishad su enseñanza más fascinante hace referencia a que todo debe contemplarse como alimento (anna). Esta es una idea ecológica primitiva que se refiere a la interrelación entre todas las cosas la cadena de la vida.
Todos los seres se crean, realmente, a partir del alimento. Además, viven gracias al alimento y en el se convierten cuando mueren (Taittirîya-Up. 2.21).
El Bhagavad Gîtâ y la medicina tradicional del Âyur Veda diferencian los alimentos de acuerdo al predominio de sattva, rajas y tamas en ellos. El Moksha Dharma proporciona instrucciones sobre la dieta correcta y el ayuno.
El Hathayoga Pradipika, el Gheranda Samhita, el Goraksha Paddhati y el Uddhava Gîtâ, entre otros, enfatizan la importancia de una dieta adecuada antes de emprender la práctica del Hatha Yoga en general y del prânâyâma en particular; estos textos medievales hacen toda una serie de recomendaciones específicas sobre lo que es conveniente e inconveniente en la dieta de un yogui.
No todos los expertos en yoga, tanto antiguos como modernos, están de acuerdo sobre lo que constituye una dieta adecuada. Sin embargo, sin excepción, todos enfatizan la importancia de la dieta moderada (mita-âhâra) sobre la excesiva alimentación. La dieta escasa llega a ser considerada, incluso, como una subcategoría de asteya, puesto que comer mas de lo necesario puede considerarse como una forma de robar a los demás y a la propia naturaleza.
La recomendación tradicional es llenar dos cuartas partes del estómago con comida sólida y otra cuarta parte con agua, dejando el resto del estómago vacío.
ESTADOS DE ÁNIMO Y NUTRICIÓN
¿Que hay de cierto en la influencia de los alimentos sobre los estados emocionales?
Una de las enseñanzas de la filosofía de la India es que en el mundo denso de la materia, o Prakriti, operan dos fuerzas bajo cuyas influencias se encuentran todos los que habitan el mundo de la materia. Estas fuerzas son Rajas, la fuerza de las pasiones, la actividad sin freno, el movimiento continuo, las emociones fuertes; esta fuerza es llamada el viento rojo, la llamarada sin discernimiento.
La segunda fuerza es Tamas, que reina en la inercia y es pesada, inmovilizante, depresiva; es el viento negro.
Estas dos tendencias operan continuamente, e influyen sobre todas las cosas. De este modo podemos ser sensibles a una u otra y dejarnos llevar, perdiendo así el poder de elección, el timón para navegar libremente en nuestra propia vida.
Detrás de estas tendencias está la añoranza del estado de equilibrio, la paz interior, la felicidad, la armonía.
Hay una tercera fuerza, el viento blanco, que a diferencia de las otras dos, es fruto del esfuerzo consciente. Esta es la fuerza de la verdad; Sat, en sanscrito, significa verdad. Esta fuerza nos guía hacia la salud, la armonía, la belleza externa e interna, la autenticidad. Para establecerse en ella es necesario no dejarse llevar por ninguna de las otras dos: ni la sobreactividad, ni la inercia. Se debe buscar a través del discernimiento el estado interior firme y sereno desde el cual se pueda tener una mirada más amplia, profunda y objetiva.
Todos los alimentos están embebidos de algunas de estas fuerzas; según el que predomine, será la influencia ejercida al ingerirlos.
Si elegimos ingerir alimentos rajásicos, tendremos más facilitadas las emociones fuertes, el enojo, el estrés; si elegimos alimentos tamásicos, caeremos más facilmente en depresiones o desesperanzas. Si elegimos alimentos sátvicos estarán más facilitados los estados de ánimo estables, serenos y armónicos. Estos alimentos también nutren limpiamente nuestro cuerpo, dándonos más energía, vitalidad y salud.
Através de la alimentación podemos ir purificando el cuerpo para hacer de él una herramienta cada vez más sensible, un vehículo cada vez más apto en el camino de nuestra evolución.
De acuerdo con esta filosofía la clasificación de los alimentos es la siguiente:
Rajásicos: carnes, huevos, picantes, estimulantes, alcohol, café, té, mate.
Tamásicos: enlatados, industrializados, fermentados, muy cocidos, pasados, gaseosas.
Sátvivos: lácteos, agua, miel, frutas, verduras, aceites, semillas, granos, legumbres, cereales, hierbas aromáticas, frutas desecadas y frutas secas.
A esta milenaria sabiduría se le unen los conocimientos de Occidente:
Los neurotransmisores son mediadores quimicos. Fueron detectadas mas de cincuenta variedades, muchas de ellas con actividades desconocidas.
La serotonina es un neurotransmisor presente en estados de ánimo tales como saciedad, introspección, iniciación al sueño, disminución de percepción del dolor. O sea que facilita el sueño, la calma y el control del apetito. Se sintetiza a partir de un aminoácido, el triptofano. Compite con otros neurotransmisores para ingresar al cerebro, pero si hay glucosa en la sangre ingresa con facilidad. Esta es una de las explicaciones de la necesidad de comer dulces cuando se está muy nervioso, angustiado o tenso. De esta manera es posible aumentar la síntesis de serotonina en el cerebro a partir de alimentos que contengan triptofano, combinado con una fuente de hidratos de carbono.
Las catecolaminas son también neurotransmisores. Se forman a paritr de un aminoácido, la fenilananina. Luego de una serie de transformaciones se obtiene la adrenalina. Este neurotransmisor se caracteriza por mediar estados de alerta; activa las conductas de acción, propicia las emociones relacionadas con los estados de mayor tensión, miedo, enojo, actividad, hambre. Las catecolaminas aumentan a partir de la ingesta de proteínas.
Por lo tanto, un bife, un huevo, una bebida cafeinada nos estimularán hacia estados de mayor actividad, tanto mental como emocional. Un plato de polenta, arroz integral, pasta, fruta, té de tilo con miel, avena con miel, lácteos (si son bien tolerados), nos proporcionan un estado de mayor serenidad. Así se pueden diseñar cenas que ayuden a dormir mejor, muy especialmente si existen problemas de insomnio.
CONSEJO...
Para los almuerzos elija los alimentos proteicos
En muchas culturas y religiones se relaciona estrechamente la dieta vegetariana con la evolución espiritual; adherimos a las teorías que definen nuestro sistema digestivo como el adecuado para la alimentación a base de cereales, frutas y verduras; sin embargo, si estudiamos el largo camino recorrido por la especie, observamos que en algunos momentos y lugares, la alimentación carnívora fue la única posibilidad para la supervivencia. Distintas teorías explican que en una etapa de nuestra evolución fue necesario comer carnes para dar un salto evolutivo.
La búsqueda del alimento fue una poderosa herramienta en la evolución del ser humano. La necesidad de procurar nuevas fuentes alimentarias obligó a la especie a utilizar su ingenio, desarrollar la inteligencia y aceptar desafíos, tales como salir de su entorno habitual, conquistar nuevos territorios, crear herramientas, ya sea para la captura, la cosecha o la preparación de los alimentos. Mishio Kushi, cita en su obra Macrobiótica la teoría según la cual el ser humano fue creciendo y desarrollandose, a través de las distintas etapas de su evolución, variando su alimento de acuerdo con las aptitudes que necesitaba ganar la especie. Su pensamiento, amplio y profundo, llega a la conclusión de que la diversidad de los alimentos con que se nutre cada especie es un reflejo de su nivel de cultura: a mayor diversidad, mayor cultura.
Podemos decir así que en la actualidad el ser humano se ha adaptado a todas las formas posibles de alimentación. Es el único ser de la naturaleza que combina tantos alimentos, y su sistema digestivo es capaz de procesarlos, con mayor o menos beneficio para su salud.
Hoy la decisión de la calidad de la alimentación es personal. Sabemos que podemos vivir perfectamente sin carnes; sabemos como reemplazarlas con éxito para que no nos falten nutrientes y comenzamos a conocer cada vez más los efectos de los diferentes alimentos sobre los estados de ánimo. En Oriente, el consumo de pocas proteínas animales está unido al concepto de la no violencia. No es así en Occidente; casi todas las culturas occidentales son omnívoras, es decir, tienen una alimentación variada y en ella entran los alimentos animales.
Una de las causas de adhesión al vegetarianismo es la elección de la no violencia. Ahimsa, es un modo de vida. Al trabajar en el conocimiento de uno mismo es necesario conocer y elaborar los aspectos internos que nos llevan a ser violentos, con nosotros mismos, con los demás, con el medio en el cual nos desenvolvemos. Cuando se comienza a practicar la no violencia seriamente, esto es, respetando las leyes físicas, naturales, sociales y divinas, vamos produciendo internamente una transformación profunda. Es la gran alquimia, el enorme poder de transformarse a nosotros mismos a traves de la expansión de la conciencia, con el trabajo interior.
La práctica de la no violencia es amplia y profunda. Cuando empezamos a transitar por esta senda, en algún momento llegamos al planteo de qué comemos. Es un tema absolutamente personal; generalmente en la mayoría de las veces cuando se trabaja con uno mismo, va disminuyendo paulatinamente el deseo de comer carnes, hasta llegar a dejarlas; sin fanatismos, porque sería otra forma de violencia. Una manera realmente comprometida de practicar la no violencia es procurando no caer en el fanatismo. El aceptar la propia verdad como una parte de la verdad, en la que se integran las creencias de los demás es practicar realmente ahimsa. El principio que guía a la no violencia, es el amor. De este modo nuestro propio corazón nos irá guiando en el camino de crecimiento que cada uno elija. Para muchos, este camino de ampliación de la conciencia está facilitado a través de la comida. Para otros no es así. Y poder compartir criterios diferentes es practicar la no violencia.
Siempre hay un nuevo escalón evolutivo a ganar. El que come carnes, y comienza a percibir la violencia que se ha desarrollado para que ese alimento llegue a su mesa, encuentra allí su desafío su posibilidad de cambiar algo que lo modificará internamente.
El que es vegetariano se puede preguntar si ese respeto que siente hacia otras especies se manifiesta también con sus pares; si es capaz de respetar y practicar la no violencia consigo mismo y con las personas con las que comparte su vida. Muchas veces la violencia se actúa bajo formas solapadas, como el desinterés, la indiferencia, el desprecio, el juicio, y tantas otras. Se puede definir ampliamente la violencia como la falta de amor. Por eso, estemos hoy donde estemos en nuestro personal camino evolutivo, podemos proponernos practicar el amor. El amor, el respeto, son magnas herramientas cuando se aspira, genuinamente a crecer como persona.
Yoga y Medicina
Algunos conceptos de medicina ayurvédica - Más allá del cuerpo físico
El ayurveda, la medicina tradicional hindú, no se limita a dar un diagnóstico al cuerpo "que se ve" sino que va más allá, al más sutil de los planos, el plano cuántico, que no se puede detectar ni con el más sofisticado de los microscopios.
La física explica que la esencia de la naturaleza se encuentra dentro del plano cuántico; es decir, en un nivel muchísimo más pequeño que los átomos y las moléculas. Un cuanto o "quantum" (unidad de la materia o la energía) es entre 10 y 100 millones de veces más pequeño que el más diminuto de los átomos. A este nivel, la materia y la energía son intercambiables.
Según el ayurveda, cada parte de una persona (órganos, células, pensamientos, emociones) tiene su base en el "cuerpo humano mecánico cuántico". Es decir, por debajo del estómago que reconocemos existe un estómago cuántico, debajo de nuestro corazón físico hay un corazón cuántico.
Las señales invisibles que emite el cuerpo
En tanto el ayurveda toma en cuenta aspectos sutiles de nuestro cuerpo, puede captar y tratar síntomas que desde el punto de vista de la medicina occidental son poco claros, y a los que corrientemente se considera como trastornos psicosomáticos, o sea, producto de las emociones del paciente. Un médico ayurvédico explicaría que son consecuencia de las primeras etapas del desequilibrio de los doshas.
Cuando estas "señales" son tomadas en cuenta desde un principio, son fácilmente tratadas. Para poder "ver" más allá del cuerpo físico, se necesitan técnicas especiales como el diagnóstico del pulso.
Los doshas y las consecuencias de su desequilibrio
El ayurveda señala que la fuerza universal de la vida se manifiesta en tres diferentes formas de energía o doshas: vata, pitta y kapha.
Cada uno de nosotros está "hecho" por una única combinación de estas fuerzas, a la que se llama prakritri, que surge en el momento de la concepción.
Los tres doshas varían de acuerdo con nuestro ambiente, la dieta, las estaciones, el clima, la edad y otros factores. Su equilibrio manifiesta salud y su desequilibrio o vikriti afecta áreas de nuestro cuerpo en forma muy particular.
Por ejemplo, si existe un exceso de vata, podemos sufrir perturbaciones en el colon, como constipación y gases, además de problemas en el sistema nervioso, el sistema inmunológico y las articulaciones. Si existe un exceso de pitta, estamos predispuestos a contraer enfermedades como diarreas, además de problemas en el hígado, tiroides, sangre, ojos y piel. Si el exceso es de kapha, podemos llegar a sufrir enfermedades en nuestro estómago o en los pulmones, producir mucha mucosidad y tener problemas en la metabolización del agua. También enfermedades crónicas como la diabetes o la obesidad.
Yoga y Nutrición
Alimentación yóguica que nos permite bajar de peso
El Yoga es una maravillosa síntesis de cualquiera de los métodos conocidos para mantener nuestro cuerpo joven, ágil y saludable; y nuestra mente en armonía y equilibrio. Por lo tanto es el mejor método ideal para recuperar nuestro peso ideal.
El Yoga Total es una manera natural de perder los kilos de más sin torturar nuestro cuerpo con dietas que pueden llegar a enfermarlo sin someterlo a rutinas extenuantes de gimnasio. ¿De qué manera? A través de las posturas, la respiración, la meditación y el consumo de alimentos saludables. En esta nota nos ocuparemos sólo de la alimentación: en ella usted encontrará una sencilla y breve guía a seguir.
Paso a paso, lo que debe saber:
Trate, en lo posible, de no comer carne. Aunque Mataji siempre decía que si alguien quiere ingerirla, debe hacerlo, porque es peor tenerla en la mente que en el estómago.
Beba abundante agua durante el día, de ser posible mineral o purificada.
Consuma abundantes frutas frescas, ensaladas y verduras trate en lo posible de que sean orgánicas-; excepto que padezca alguna dolencia para la que estén contraindicadas.
Cocine los vegetales con muy poca agua y a fuego lento, o en elementos vaporizadores e inoxidables.
Evite los alimentos muertos, los que han sido desprovistos de sus vitaminas, minerales, aminoácidos y enzimas, en virtud de distintos procesos. Entre los poco recomendables están los productos enlatados y en conserva, los embotellados o refinados; por ejemplo la harina blanca, el arroz blanco o el azúcar blanco.
Endulce con miel natural, azúcar negra o rubia y melaza.
Tenga en cuenta no sólo la cantidad sino también la calidad de la grasa que consume.
Las grasas no saturadas, que en su mayor parte derivan de las plantas y de los aceites, son consideradas como esenciales porque contienen poco colesterol. Las mejores fuentes son el aceite de oliva, el de soja, el de maíz, el de semilla de sésamo y el de girasol. Las grasas saturadas, que derivan principalmente de los animales, de los huevos y de los productos lácteos, como la manteca y la crema de leche, son consideradas como no esenciales, por ser ricas en colesterol.
Evite todos los fritos y los alimentos pesados y demasiado condimentados, porque se digieren todavía más lentamente que la grasa.
Es conveniente consumir los pescados de aguas frías, sobre todo el salmón y las sardinas, porque aportan Omega 3, sumamente beneficioso para la prevención de problemas coronarios.
Vaya probando hasta dar con la combinación de alimentos que mejor le siente. Escójalos con el mismo esmero con el que elige su ropa.
Es recomendable realizar un ayuno líquido al menos una vez por mes. El ayuno junto con un enema limpia al organismo de toxinas que pueden enfermar al organismo.
Muy importante: No cambie bruscamente de dieta, ni realice ayunos muy estrictos ni prolongados, sin consultar antes a su médico de cabecera.
Consejos a la hora de comer
No coma si está enojado o nervioso. Espere a sentirse más calmo para hacerlo.
Jamás coma a las apuradas.
Preste atención al ambiente que lo rodea cuando come: es vital que la comida se ingiera a gusto, en compañía agradable y en circunstancias placenteras.
Evite mirar televisión o tener conversaciones molestas durante sus comidas.
Coma despacio y saboree cada alimento.
Si está en casa, trate de que el entorno y la presentación de la mesa y de los alimentos sean lo más agradable posible. Un lindo mantel y el escuchar buena música ayudan a una buena digestión.
Recuerde que si quiere sentirse realmente bien debe comer en forma moderada.
Ricos y sanos por naturaleza
Tofu, el gran aliado de su silueta a la hora de adelgazar
Todas las propiedades alimenticias de la soja, también, se las puede encontrar en el tofu, el exquisito queso que se elabora con la leche que se extrae de sus porotos.
Suave y súper digestivo, por su baja cantidad de calorías es ideal para quienes están haciendo dieta.
El tofu es un alimento rico en calcio, magnesio y proteínas, está considerado por los vegetarianos como el "bife vegetal" ya que 100 grs. de tofu tienen 11,5 grs. de proteínas e igual cantidad de carne vacuna, 18 grs.
La soja es la única leguminosa que contiene los diez aminoácidos esenciales que se pueden encontrar en la carne; pero sin poseer prácticamente grasas saturadas ni colesterol. Aún más, la lecitina y el ácido linoleico presentes en él ayudan a reducir los depósitos de colesterol acumulados en las venas.
Un alimento con muchas virtudes
Día a día, Occidente, descubre lo beneficioso que es incorporar a la dieta cotidiana el tofu; esta verdadera joya ideal para quienes quieren perder peso. veamos algunas de sus propiedades:
Es recomendable para quienes hacen dietas por su baja cantidad de calorías: 136 cada 100 grs.
Por ser un derivado de la soja, es un producto muy suave y digestivo, según algunos especialistas es ideal para bebés, ancianos y personas con problemas digestivos.
Contiene fitoestrógenos que contribuyen a la prevención de cánceres de origen hormonal (mama, ovario, endometrio). También retrasa la aparición de los síntomas de la menopausia.
Tiene muy baja cantidad de sodio, por lo que es muy recomendable para quienes sufren de hipertensión.
Su alto contenido de ácidos grasos esenciales previene las enfermedades cardiovasculares.
La ingesta diaria de 40 grs. de proteínas de soja tofu aumenta la densidad ósea, retrasando la aparición de la osteoporosis.
Cómo incorporarlo a la dieta
Aunque su sabor es diferente al del queso de leche vacuna, su consistencia es la misma y por eso se lo puede reemplazar en las recetas en que se lo utiliza. Es decir que, puede ser empleado para preparar los alimentos de toda la familia, aunque más no sea tres o cuatro veces por semana.
Puede comerse tanto frío como caliente.
A continuación algunas sugerencias:
Incluirlo en todo tipo de ensaladas. Para hacerlo debe escaldar el tofu de la siguiente manera: poner un trozo en un colador y rociarlo con agua hirvendo durante 20 segundos.
Para acompañar una sopa de verduras, cortarlo en juliana y añadirlo 5 minutos antes de servir.
Si desea consumirlo en filetes, corte el bloque de tofu en láminas de 2 centímetros, sazónelos con ajo y sal, gratínelos en el horno y sírvalos con perejil y limón.
Como entrada puede cortarlo en cubitos y agregarle rábanos, barritas de apio y de zanahoria.
Para preparar mayonesa súper diet, bata el tofu con leche de soja hasta obtener una mezcla cremosa y sazone con limón.
Limones, naranjas, mandarinas, kiwis y frutillas no sólo son exquisitas frutas, sino alimentos ricos en vitaminas antioxidantes y otros elementos beneficiosos para nuestra salud. Conocerlos es integrarlos a la dieta de todos los días. Sepa por qué.
Hoy en día, la mayoría de los cítricos se consigue durante todo el año. Y cuando las enfermedades acechan, sus nutrientes son nuestros grandes aliados. Desde hace siglos se conocen sus propiedades energéticas y su potencial para fortalecer las defensas del organismo, ayudando a combatir gran variedad de afecciones, como gripe, resfríos, sinusitis, bronquitis, amigdalitis, afonías, neumonías, pleuresías. En la actualidad, el abanico de sus virtudes conocidas se ha ampliado aún más.
Virtudes nutricionales
Los beneficios de estas frutas son:
Aumentan las defensas. Consumida a diario, la vitamina C mantiene la resistencia del organismo a las infecciones y la capacidad de reparar posibles heridas.
Poseen efecto antioxidante. La vitamina C también ejerce efectos antioxidantes. Las flavonoides que se encuentran en la cáscara y en la piel de los gajos refuerzan su acción.
Activan la circulación capilar. Los flavonoides de los cítricos fortalecen las paredes de los capilares, lo que produce un cierto efecto antiinflamatorio.
Aportan abundante potasio. Una ración abundante de cítricos contribuye a equilibrar el exceso de sodio de la dieta occidental; eso ayuda a regular la presión arterial y a compensar la pérdida de potasio producida por los fármacos que se prescriben para controlarla.
Reducen el colesterol. La pectina que se encuentra principalmente en la piel de los gajos es una fibra soluble que contribuye a reducir la tasa de colesterol, en especial la del tipo LDL, o colesterol "malo".
¿Qué cantidad ingerir diariamente?
Se aconseja consumir cítricos en abundancia. El mínimo sugerido para los adultos de ambos sexos oscila entre 80 y 100 mg diarios. El consumo cotidiano en estas cantidades garantiza suficiente vitamina C, que ayudará a mejorar en muchos aspectos el equilibrio nutricional.
Los secretos de la abuela
El uso de cítricos ayuda en caso de sufrir:
- Reumatismo: Corte un limón por la mitad y use una de las partes para hacer frotaciones varias veces por día en la zona afectada.
- Estomatitis e inflamación de garganta: Disuelva limón en agua tibia y emplee esta solución para hacer gárgaras.
- Resfrío y sinusitis: Mezcle el jugo de un limón en una clara de huevo. Bata durante diez minutos y tome una cucharada cada media hora. En caso de sinusitis, coloque unas gotitas de jugo de limón en cada fosa nasal.
- Conjuntivitis: Coloque sobre los ojos jugo de limón diluido en una infusión de manzanilla.
Alimentos transgénicos ¿Avance o retroceso?
De ellos se habla mucho pero se sabe poco. En esta nota, tendrá una clara visión sobre estos productos para nada inocentes.
Cuando uno hace las compras habituales en el supermercado, están presentes en más de un alimento que se lleva a casa. Obviamente, muy bien disimulados y hasta ocultos en los productos de consumo masivo (no suele haber etiquetas que adviertan al consumidor qué es lo que realmente está por incorporar a su dieta).
Esta falta de información, sumada a las consecuencias por ahora impredecibles que su consumo pueden producir en la gente y en el medio ambiente, generaron y generan un serio debate internacional entre sus defensores (multinacionales, investigadores, laboratorios) y sus detractores (sindicatos agrarios, grupos ecologistas, ONGs y organizaciones de consumidores) que crece día a día.
¿A qué se denomina alimento transgénico?
Un alimento transgénico es aquél cuyo material genético ha sido modificado por medio de técnicas de ingeniería genética. También podría definirse así al alimento procesado que contiene organismos modificados genéticamente en su composición. Estas técnicas, a diferencia de otros métodos tradicionales de mejora genética que han sido utilizados desde los inicios de la agricultura por ejemplo, el cruce entre especies próximas y la selección de semillas--, permiten recortar y pegar material genético de unos organismos vivos en otros de diferentes especies, dando así genomas y organismos artificiales que la naturaleza nunca hubiera llegado a producir.
Un caso muy ilustrativo es el del tomate transgénico, cuya modificación genética prevé un retraso en su maduración. Si se compara el proceso de degradación de un tomate biológico y uno transgénico, se puede observar que el primer día el tomate manipulado parece más maduro; al cabo de 10 ó 15 días el color del tomate biológico señala que el contenido de azúcar, vitaminas y ácidos es correcto, mientras que el manipulado no produce etileno, componente necesario para madurar. Al cabo de 21 días, el ejemplar biológico está deshidratado y su textura no es agradable, mientras el transgénico aparenta frescura pero en su interior la destrucción de las vitaminas y aromas no se puede detener. Es decir que, aunque el tomate transgénico conserve mejor apariencia durante más tiempo, no tiene un mayor valor nutricional que el otro. Y más aún: su aspecto puede hacer pensar que se encuentra en mejores condiciones de las que realmente posee.
Países que apuestan a cultivar y producir estos alimentos
Las técnicas de manipulación genética comenzaron a aplicarse en alimentación a principios de los 90 y en la actualidad existen 40 millones de hectáreas de cultivos transgénicos en el mundo. La mayoría, un 88%, en los Estados Unidos y Canadá y el resto repartido entre China, Chile, Argentina y pequeñas extensiones en Europa.
Las plantaciones más representativas sometidas a esta nueva tecnología son de soja, maíz, algodón, tabaco, tomate y papas, y las modificaciones que se han realizado en estos cultivos les confieren una mayor resistencia a herbicidas (producidos por las mismas multinacionales que comercializan las semillas), al frío y al ataque de insectos. También permiten retrasar su maduración. La tendencia se está expandiendo ahora a cultivos muy variados; entre otros: calabacita, remolacha, arroz, melón, achicoria, lechuga, girasol. Y ya se habla de los beneficios que puede suponer obtener alimentos con más vitaminas, minerales y proteínas y menor contenido en grasas, así como semillas que produzcan un aceite con una mayor proporción de grasas monoinsaturadas.
Argumentos a favor y en contra
Quienes están a favor de los transgénicos afirman que:
La ingeniería genética hace posible cultivos más resistentes y de mayor conservación, lo que puede llegar a erradicar el hambre en países subdesarrollados.
Permitirá crear alimentos con mejores propiedades (más minerales y vitaminas, más ricos en proteínas)
Hará posible reducir el amplio uso de plaguicidas y otros productos químicos que se utilizan en la agricultura.
Quienes están en contra, responden que:
El problema del hambre en el mundo no se debe a la falta de alimentos, sino al desequilibrio en su producción, distribución y consumo.
No se dispone de estudios suficientes para evaluar los efectos de los transgénicos sobre la salud humana y la naturaleza.
Su cultivo responde ante todo a intereses económicos de las multinacionales que invierten en biotecnología.
Si bien, no existe, ni podría existir, una dieta ideal y universal, buena para todo el mundo ya que lo que es bueno para usted puede no ser tan bueno para mí y viceversa. Por lo tanto cada uno deberá hacer su propia experiencia alimentaria, probando diferentes tipos de comida y observando los efectos que producen en su cuerpo.
Es importante comer moderadamente, pero más importantes son nuestros pensamientos, acciones y actitud general hacia la vida.
Cuando estamos nerviosos, tenemos que tratar de calmarnos y serenarnos antes de comer.
El yoga ayuda a alcanzar este estado de paz, al mismo tiempo que equilibra el sistema endocrino y regula el metabolismo.
De acuerdo con la filosofía del yoga, las alteraciones se producen a causa del desequilibrio de las tres gunas, o cualidades de la naturaleza y de la mente en los patrones de comportamiento de cada individuo. Se trata de sattva, rajas y tamas, esto es, luminosidad, dinamismo e inercia. Estas tres cualidades de la naturaleza alteran la mente que a su vez alteran las funciones del cuerpo. La práctica de ásanas y pranayamas sirve para crear profundidad e interconectar las distintas partes del cuerpo.
Tenemos setecientos músculos, trescientas articulaciones, dieciseis mil kilómetros de corriente nerviosa fluyendo por un mismo organismo y cerca de noventa seis mil kilómetros de venas, arterias, y capilares portadores de sangre. La máquina humana es así de complicada y resulta difícil mantener sus muchas partes en buen estado. No sabemos cuántos músculos menores ayudan a un músculo principal a funcionar; ni siquiera sabemos sus nombres. Si el cuerpo se ha de mover, es necesario que haya una corriente; esta corriente es la corriente vata, la corriente del viento. También la sangre tiene que circular; se considera que la corriente sanguínea es pitta, el elemento fuego. La sangre es bombeada a las distintas zonas del cuerpo y es en ese flujo donde se producen ciertas energías químicas denominadas ojas o lustre. Éste no es otra cosa que el elemento fuego, o energía eléctrica. La ciencia médica moderna también habla de que la energía eléctrica recorre el sistema nervioso. Por último, kapha, el elemento agua, lubrifica el cuerpo. De no ser así, seríamos como palos: no habría fluído en nuestras articulaciones para realizar movimiento alguno.
El yoga requiere de una enorme fuerza de voluntad. Uno tiene que generar su propia energía para combatir las enfermedades. La esencia o gusto de la energía ha de sentirse en la fuente del cuerpo al efectuar asanas o pranayamas.
Se dice que en la ciencia del yoga existen tres tipos de desórdenes: en primer lugar están los desórdenes autoinfligidos. Si hacemos mal uso de nuestro cuerpo, es natural que tengamos que pagar un precio por ello. A estas enfermedades que nosotros mismos nos procuramos se las denomina adhyatmika roga. En segundo lugar vienen las enfermedades congénitas, denominadas adhidaivika roga, que son las que los hijos heredan de sus padres.
El tercer lugar está adhibhautika roga, que se refiere a las enfermedades causadas por el desequilibrio de los cinco elementos de nuestro organismo. Si nuestro elemento tierra no se halla en estado de equilibrio, sufrimos de estreñimiento. Si el elemento agua no está equilibrado, sufriremos de desórdenes del tipo de la hidropesía. Si el elemento fuego no se halla equilibrado, padeceremos molestias gástricas con sensación de ardor en el estómago. Si tenemos alterado el elemento aire, sentiremos sensación de hinchazón en el abdómen o reumatismo en las articulaciones. Si, de pronto, sin razón aparente y sin venir a cuento, se nos hincha o encoje el cuerpo para volver después a la normalidad, ello se debe a un desequilibrio de los cinco elementos y por tanto a evitar la clase de enfermedades denominada adhibhautika roga.
Al igual que en ayurveda, también en yoga hay vitaminas. Patánjali dice que las vitaminas que necesitamos mantener son la fé, el valor, la osadia, la absorción y una enorme memoria para entender exactamente lo que está ocurriendo en nosotros hoy, lo que ocurrió ayer, anteayer y hace muchos días con conciencia inintirrumpida. Éstas son las cinco vitaminas para el practicante de yoga. Si carecemos de ellas, no es yoga lo que estamos haciendo, sino tan solo bhoga. Bogha se traduce por satisfacción. Se recordará que niyama comienza con saucha y santosa. Saucha es pulcritud y santosa contento. Juntas producen bhoga, que puede ser descrita como salud del cuerpo y armonía de la mente. Pero Patánjali no acaba en saucha y santosa. Continúa hablando de tapas, svadhyaya e Isvara pranidhana, los cuales conducen a la liberación del alma de su contacto con el cuerpo.
BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA: